Ozzy Osbourne fue la gran figura de la jornada inaugural del Quilmes Rock en la cancha de River.

Previo a su actuación, descolló la banda Korn. Estos deleitaron a los presentes en el Monumental con clásicos como “Got the Life”, “Feak on a Leash” y “A.d.i.d.a.s.”.

Luego llegó el turno de quien fuera la voz solista de Black Sabbath. Osbourne arrancó con “I Don´t Wanna Stop” y “Bark at the Moon”. Luego de varios temas, permitió a su guitarrista Zakk Wylde improvisar un solo de unos 15 minutos como prólogo a “Iron Man”, clásico de Black Sabbath. El cierre fue con “Paranoid”.

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