El presidente boliviano Evo Morales logró el apoyo de la Confederación Sudamericana de Fútbol en su prédica para que en su país se puedan seguir jugando cotejos de selecciones, pese a la prohibición de la FIFA de hacerlo en la altura.
El máximo ente del fútbol había proclamado que no se autorizarán partidos oficiales de selecciones a más de 2750 metros de altura.
“Estoy convencido de que estas autoridades deportivas de fútbol internacional jamás podrían dividir desde Sudamérica a los sudamericanos”, dijo el mandatario boliviano luego que la Confederación aceptara seguir jugando en la altura de La Paz.