La presidente Cristina Kirchner recibió ayer en la Casa Rosada al cardenal Jorge Bergoglio, jefe de la Iglesia Católica Argentina. El encuentro duró 40 minutos, y fue la primera vez, en casi 5 años, que la jerarquía católica entró a la Casa de Gobierno.
«Hubo halagos sobre que la obsesión de este gobierno sea la educación como clave para el desarrollo», dijeron fuentes cercanas a ambos sobre el dialogo. «No hubo recriminaciones», se precisó, en torno a algunos choques que hubo en tiempos de Néstor Kirchner, como el caso Baseotto.
«Nos dio una oportunidad que la Iglesia destaca», aseguró por su parte Jorge Oesterheld sobre el encuentro y la buena predisposición: se había cursado el pedido el lunes pasado, y la presidente recibió a Bergoglio 48 horas más tarde.
A Bergoglio lo acompañaron los obispos de Tucumán, Luis Villalba; de San Miguel, Sergio Fenoy; y de Lomas de Zamora, Agustín Radrizzani.