La huelga del transporte en Francia continúa hoy con el apoyo de los empleados públicos, paralizando aun más la actividad laboral. Se calcula que en total habrá 5 millones más de huelguistas.
La clase obrera se encolumnó detrás de los transportistas en total rechazo a la polémica reforma previsional del gobierno conservador de Nicolás Sarkozy. Médicos, empleados de correo, de aduanas, entre otros, son los sectores que se han sumado a la protesta.
El transporte sigue también con la huelga, si bien el impacto no es tan grande como los días anteriores. Las demoras en las autopistas son de unos 288 kilómetros, y los subtes funcionan al 40 por ciento.
Desde el gobierno, aseguran que los puentes de negociación están tendidos, pero será difícil llegar a un acuerdo dada la intransigencia de las posturas en pugna: el gobierno insiste con el ajuste en las jubilaciones a los empleados públicos y los sindicatos se niegan en forma rotunda.