Según informó el Ejército de EEUU en Irak, al menos 30 personas murieron al lanzarse una ofensiva en el barrio chií de Ciudad Sadr, al este de Bagdad. Washington y Londres impulsan la participación de Naciones Unidas para mediar en la difícil situación política que se vive en la región.
De acuerdo a lo informado por las fuerzas estadounidenses, el grupo de personas ultimadas formaría parte de un «enlace entre la Guardia Revolucionaria de Irán (cuerpo de elite de este país) y las redes terroristas en Irak”.
La operación fue una de las más sangrientas lanzadas hasta ahora contra los feudos de milicianos chiíes.
En relación al reclamo lanzado por EEUU e Inglaterra para que la ONU tome mayor participación en el conflicto, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, insistió en que el deterioro de la seguridad es un obstáculo importante para los planes de ambas potencias.