Unas 10 personas murieron, al ser atacada esta mañana una empresa de seguridad ubicada en el este de Afganistán. En tanto, en el país sigue la tensión en torno a las negociaciones con los milicianos talibán por la liberación de 22 rehenes surcoreanos.

El nuevo ataque tuvo lugar esta madrugada en la provincia de Zabul -precisó el Ministerio del Interior afgano en un comunicado-, cuando un convoy de 16 vehículos fue interceptado por insurgentes talibanes.

Por otra parte, el gobierno sigue negociando con los talibanes que mantienen secuestrados en la zona oriental del país a 22 ciudadanos surcoreanos.

Según un supuesto portavoz de los talibanes las milicias ampliaron hasta las 16.00 (hora local) el período de espera para que se libere a 8 presos de la organización, a cambio de la liberación de los surcoreanos.

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