El gobierno de Rusia decidió ayer expulsar a cuatro diplomáticos británicos, en respuesta a una medida similar adoptada por Gran Brataña contra funcionarios rusos acreditados en Londres.

El conflicto bilateral se inció a raíz del escándalo surgido en torno a la muerte del ex espía de la KGB, Alexander Litvinenko, quien fue envenenado el año pasado en territorio inglés.

Las autoridades rusas, además anunciaron que no expedirán visas a agentes de Gran Bretaña (sí a turistas o empresarios) y que retirarán su apoyo a operaciones «antiterroristas» que solicite Londres.

Tras conocerse la noticia, el ministro de Exteriores Británico, David Miliband, afirmó sentirse «decepcionado» por lo que considera una acción «completamente injustificada».

Keep reading

No posts found