El segundo informe final del Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) de las Naciones Unidas, sostiene que para el año 2050 podría quedar inutilizado el 50% de las tierras productivas de América Latina.

Esta afirmación, coincide con los resultados del primer encuentro y ratifica que el calentamiento global es una verdadera preocupación para la comunidad internacional, ya que afectará directamente a todas las economías del mundo y podría desencadenar la esperada crisis por el agua y el alimento.

Desde ahora, sostienen los expertos reunidos en Bruselas, el calentamiento global comenzará un período de aceleración marcado por los registros mundiales de temperatura, que calculan para 2050 un probable y significativo aumento de entre 2 y 3 grados centígrados con respecto a 1990.

Según el informe, unos 3.200 millones de personas se verán afectadas de manera directa por la escasez de agua y 600 millones por la falta de alimentos por sequías, la degradación y la salinización del suelo. A este flagelo se suman las incontrolables inundaciones y la extinción de casi el 30% de las especies animales.

América Latina será una de las regiones más afectadas, ya que perdería aproximadamente el 50% de sus tierras cultivables, Los principales factores determinantes serían el incremento de las temperaturas promedio, la salinización de los suelos y los incipientes procesos de desertificación. La zona de riesgo argentina ocupa todo el NOA y se extiende desde la precordillera al oeste hasta Paraná al este y hasta el Río Negro, al sur.

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