Había sido detenido hace dos años con cuatro kilos de heroína en su equipaje. Descontento del primer ministro británico, Gordon Brown.

Este martes en China se ha ejecutado a un ciudadano británico acusado de traficar drogas en ese país asiático. El hombre fue identificado como Akmal Shaikh, de 53 años, y había sido arrestado hace dos años con cuatro kilos de heroína en su equipaje.

A pesar del reclamo de su familia y del gobierno del Reino Unido, las autoridades chinas decidieron ejecutarlo. Al respecto, el primer ministro británico, Gordon Brown, señaló que estaba consternado y decepcionado por el rechazo a sus persistentes llamados para evitar la ejecución.

La familia de Shaikh explicó que el hombre sufría de trastornos mentales y que no tenía idea de que llevaba ese cargamento. Precisamente Brown mostró su preocupación porque nunca este hombre fue sometido a un análisis de sus capacidades mentales por parte del Gobierno chino.

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