El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Felipe Solá, admitió que el testigo clave del caso Etchecolatz, Jorge Julio López, pudo haber sido secuestrado para intimidar a otros.
Solá afirmó que López “es el primer desaparecido desde los años del terrorismo de Estado” y que el Gobierno está investigando la peor de las posibilidades. El gobernador reconoció que puede tratarse de una advertencia para asustar a otros testigos que declaren en casos contra represores.
«Tenemos muchas desapariciones denunciadas en la vida cotidiana de la provincia, pero ésta no es una desaparición más», dijo Solá y agregó: «Pasó una semana y, a pesar de la recompensa de 200.000 pesos para el aporte de información, no llegan datos que contribuyan a investigar su paradero.»
El Ministerio de Justicia de la Gobernación estudia las visitas que tuvo Etchecolatz en el penal de Marcos Paz. López estuvo desaparecido durante la dictadura y su testimonio fue clave para condenar al represor a reclusión perpetua.